Limpia con un trapo seco la superficie sobre la cual se pegará el vinilo.
Despega una parte del papel protector (papel blanco). Asegurate que el vinilo quede pegado del papel adhesivo (papel transparente).
Pega una parte del papel adhesivo sobre la superficie.
Retira el resto del papel protector a medida que vas pegando el adhesivo a la superficie. Puedes ayudarte con una regla o tarjeta para hacer presión sobre el vinilo.
Repasa con un trapo seco el vinilo para que quede bien pegado.
Termina retirando con cuidado el papel adhesivo que cubre el vinilo.







1 comentarios:
Los vinilos decorativos aportan a un bajo precio un acabado espectacular, moderno y muy original en cualquier habitación de la casa.
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